Adiestramiento Ciudadano

El objetivo del adiestramiento básico en obediencia es establecer un “lenguaje” entre el perro y su dueño, de forma que éste pueda hacerle entender las normas que rigen la convivencia diaria.
A través del condicionamiento clásico y del condicionamiento instrumental el perro aprende el concepto de obediencia, que implica el “siempre” y “a la primera”.
Los ejercicios que se enseñan durante el desarrollo del programa de clases (caminar al lado con y sin correa, sentarse, tumbarse, acudir a la llamada, etc), aunque sirven para que el guía mantenga a su perro bajo control en todo momento, constituyen en realidad los pilares de la comunicación entre ambos.
El adiestramiento básico en obediencia, que incluye la corrección de conductas inadecuadas, puede llevarse a cabo a través de dos sistemas:
1. CURSO DE EDUCACIÓN CÍVICA: El guía acude con su perro a clase una vez por semana, durante tres meses, aprendiendo las bases del aprendizaje animal y las diferentes técnicas de trabajo de adiestramiento. En cada sesión se le enseña la aplicación práctica de los conceptos desarrollados en el aula y se le da tarea para casa. Se aconseja practicar a diario por un espacio de tiempo de unos 5 minutos.
2. ADIESTRAMIENTO CONVENCIONAL: Aquellos propietarios que no dispongan de tiempo para llevar a cabo un en régimen externo o los que encuentran dificultad en manejar a su ejemplar, pueden optar por dejarlo en nuestras Instalaciones (aproximadamente durante un mes) y, en este caso, son nuestros monitores quienes se encargan de llevar a cabo la enseñanza. Cuando se completa el adiestramiento, se realiza el proceso de “paso de mando”, durante el cual el perro aprende a obedecer a su dueño y éste a conducir a su animal.
Generalmente son necesarias una media de tres sesiones.